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Pteroidichthys Amboinensis

Otra creatura de esas que uno se pregunta dos veces si realmente existirán o no. Como un tanque submarino de guerra prehistórico, se deja ver muy poco el Pteroidichthys Amboinensis.

Muy peligroso, lleno de espinas y veneno, es un animal con el que nadie quisiera toparse, y menos si este mismo estaba desprevenido, es ahí cuando son peligrosos.

Nombre común:

Cabracho de Ambon.

Nombre científico:

PTEROIDICHTHYS AMBOINENSIS

Pteroidichthys Amboinensis

Familia:

Scorpaenidae

Origen:

Océano Índico, específicamente en las costas de Australia.

Forma:

Tiene aspecto puntiagudo, desagradable y hasta amorfo en algunas ocasiones. Con gran cantidad de espinas largas, puntiagudas y con veneno, especialmente en el dorso, y la cabeza. Con cabeza grande y boca ancha.

Tamaño:

PTEROIDICHTHYS AMBOINENSIS

Los más grandes llegan a los 12 cm de largo.

Reproducción:

Los machos cortejan a las hembras que va a la superficie para desovar y que se vean fecundados los óvulos.

Coloración:

Puede cambiar su coloración dependiendo del ambiente.

Diferencias sexuales:

Los machos tienen cabezas más anchas, y más espinas que las hembras.

Temperatura:

De los 23 a los 26 °C

Comportamiento:

PTEROIDICHTHYS AMBOINENSIS

Se ha de destacar que son principalmente carnívoros por lo que no se llevan bien con otras especies, a pesar de ser evasivos hasta que se sienten amenazados.

¿Cómo se alimenta en la naturaleza?

El Pteroidichthys Amboinensis suele ser evasivo con los humanos hasta que se siente bajo peligro inminente, pero en presencia de otros peces, por lo general su comportamiento no es tan pasivo.

Su forma le permite mimetizarse con facilidad entre los corales, la tierra y demás; de esa forma espera camuflado a que algún pez se acerque a él, y luego se le abalanza, atacándolo con sus múltiples espinas venenosas. Finalmente espera a que el pez muera por sus toxinas y luego se alimenta de él.

Accidentes con humanos

Al tratar de tenerles en cautiverio se debe ser cuidadoso, han ocasionado distintos accidentes con humanos, su espinas tienen neurotoxinas que más allá de causar mucho dolor, podrían ser un gran problema si la persona resulta ser alérgica.

En ese caso habría serios riesgos de morir por este tipo de accidentes, que podrían ser evitados.

La odisea de su reproducción

PTEROIDICHTHYS AMBOINENSIS

Para su reproducción los machos deben cortejar a las hembras con las que viven, aproximadamente de 2 a 4 por macho. Luego de esto, 1 de esas hembras subirá a la superficie a dejar sus óvulos para que el macho los fecunde.

Posteriormente los huevos fecundados flotarán por 3 días hasta eclosionar dejando salir aprox. 1.000 larvas temporales que proseguirán su desarrollo enfrentando depredadores y todas las adversidades del inclemente mar.